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El traductor público del siglo XXI

Nota publicada originalmente en Revista CTPCBA n.º 121.

[Tiempo estimado de lectura: 8.11 min]

Me costaba mucho decidir qué carrera iba a estudiar. Durante toda mi adolescencia, había sido una persona muy cambiante. Solía tener fanatismos que iban más allá de lo normal, pero que solo duraban tres meses. Sin dudas, ese era el mayor riesgo que enfrentaba a la hora de decidir qué estudiar dado que temía dejar la carrera no bien ingresase. Finalmente, como desde chico era bastante nerd y la tecnología había sido la única pasión constante en mi vida —junto con mi pasión por el idioma inglés—, me decidí a estudiar la carrera de diseño multimedial. Duré seis meses.

MorónEra un año difícil el 2001, así que me dediqué a mi trabajo administrativo en relación de dependencia, en el cual estuve siete años, y en 2002 volví a plantearme qué seguir. Me hice la misma pregunta sobre cuáles eran mis pasiones de toda la vida que se habían mantenido intactas y en seguida supe que debía estudiar algo relacionado con el idioma inglés. Por aquel entonces, era demasiado tímido como para estudiar profesorado, así que llegué al traductorado público en la Universidad de Morón. Al poco tiempo, tuve la suerte de poder participar como asistente del IV Congreso Latinoamericano de Traducción e Interpretación del CTPCBA y me enamoré para siempre de esta profesión.

Durante mis años de estudiante, diversas investigaciones para la carrera me llevaron a darme cuenta de que la traducción le tenía reservado un lugar privilegiado a la informática, pues, prácticamente, van de la mano. Muy pronto comencé a interesarme en todo lo relacionado con la informática aplicada a la traducción y así, leyendo e investigando, y gracias a colegas profesionales expertos que la vida me regaló, me especialicé en este área. Quién hubiera pensado, allá por 2002, que en el 2010 estaría tomando una cátedra de informática aplicada a la traducción en la UMSA como profesor titular del traductorado público. Ciertamente, yo no. Pero así es la realidad del traductor público del siglo XXI.

LitteraeEntre medio, pasaron muchas cosas. La primera y más importante fue que mis trabajos iniciales de traducción fueron para The Golf Channel, como subtitulador. Sí, me la pasaba leyendo revistas de golf y mirando por televisión un deporte totalmente desconocido para mí en ese entonces. También, comencé a trabajar para varios clientes que me enviaban traducciones de ingeniería eléctrica, mecánica y electromecánica, y me especialicé en esos campos. Y, como siempre fui inquieto, también me recibí de corrector internacional en la Fundación Litterae. ¿Y la traducción pública? Pues no ocupa un lugar importante en mis ingresos como traductor, aunque sí es un área en la que no dejo de investigar y trabajar, con menos frecuencia que en otras áreas. Sin embargo, mi realidad profesional me lleva a dedicarme a la traducción audiovisual, a la traducción técnica y a la enseñanza de aplicaciones informáticas.

¿Y por qué cuento todo esto? Porque, aunque haya sido una introducción un poco extensa, mi experiencia personal, que de seguro será muy similar a la de muchos colegas y que puede ser a lo que apunten muchos futuros colegas —por la diversidad de áreas y no porque hagan lo mismo que hice yo—, es lo que me da el puntapié para hablar de este tema: la realidad del traductor público actual, desde mi punto de vista.

Una profesión, muchos caminos

No voy a hablar de la globalización y lo mucho que ha cambiado el mundo en los últimos 15 años, porque es algo que todos sabemos y experimentamos día a día, pero lo cierto es que el cambio mundial que se produjo modificó a muchas profesiones, y la traducción no quedó exenta. Se abrieron muchos campos de trabajo nuevos y, aunque la carrera de traductor público sigue teniendo un altísimo nivel de matriculación (incluso más alto que en el pasado), los futuros profesionales no están interesados solo en los ámbitos de traducción que puedan encuadrarse en la traducción pública o estrictamente legal o jurídica; es más, en muchos casos no están interesados directamente en estas, pero sí en obtener, primero, una excelente formación en traducción profesional y luego acceder a una matrícula que les permita ser parte de la institución de traductores más grande de América Latina.

Asimismo, los futuros traductores están interesados en otros rubros, además de aquellos que impliquen traducción pública y, aunque no sean frecuentes sus legalizaciones, muchos nuevos traductores públicos deciden matricularse en el CTPCBA, participar en las actividades, comisiones o cursos por la importancia del Colegio como institución en sí misma, pero casi no legalizan traducciones en todo el año. Y esto también se da en traductores con muchos años de matriculación y experiencia, como un colega amigo y profesor que me enseñó a hablar de «traductores profesionales» a la hora de referirse a nuestros colegas. Por eso es que, sin dudas, creo que los traductores públicos tenemos una gran ventaja por sobre otros traductores profesionales: el Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires.

El presente y el futuro de la profesión

A continuación, me referiré brevemente a cómo encaran las universidades la formación de los traductores públicos del siglo XXI (lo cual avala mi visión desde el aspecto académico). Luego, me adentraré específicamente en cuáles son las áreas de trabajo más importantes que presenta la actualidad de los traductores públicos.

¿Qué se enseña en las universidades?

ppfEn los currículos de actualizaciones más recientes, ya se pueden ver algunas de las áreas de la traducción que analizaremos más abajo, como la traducción audiovisual, y, en gran parte de los planes, tenemos el componente de la traducción literaria y la traducción científico-técnica, lo cual ya habla por sí solo de la clase de profesionales que se están formando hace años, profesionales con gran conocimiento del ámbito jurídico y de la traducción jurídica, pero con formación en parte de las otras áreas laborales. Otro aspecto importante para destacar es que en algunas universidades la informática aplicada a la traducción ya forma parte de las asignaturas obligatorias y, en otros casos, aparece entre las materias optativas. Esto demuestra un reconocimiento por parte de algunas universidades de la importancia de un elemento básico para el ejercicio profesional. Además, algunas de las universidades más interesadas en el cambio ya están pensando en planes de posgrado que incluyan las nuevas tecnologías y otras incumbencias actuales del traductor profesional.

¿Cuáles son las áreas de interés del traductor público del siglo XXI?

Ahora sí, pasemos finalmente a un análisis de cuáles son los campos de trabajo en los varios de los traductores públicos se interesan en la actualidad. Un detalle importante de esta sección es que algunos de los campos que mencionaré aquí, evidentemente, no son nuevos dentro de las incumbencias del traductor público profesional, pero solían ser campos de trabajo en donde la mayoría de los profesionales que trabajaban en ellos no eran traductores públicos.

Nuevas tecnologías. Trados. Trados. Trados. La mayoría de los estudiantes o recién recibidos no tienen otra cosa en la cabeza. Esto ocurre porque hay una enorme falencia de enseñanza de informática aplicada a la traducción en casi todas las universidades del país. Por lo tanto, al enfrentarse al mercado por primera vez, lo que piensan los noveles es que tienen que aprender a usar ese software. Y tanto no se equivocan, pero lo que no saben es que, antes que SDL Trados Studio, deben lograr un amplio conocimiento de la informática, especialmente en Microsoft Word. Asimismo, necesitan aprender a utilizar Wordfast y/o memoQ (este último incluso puede ser más importante que el propio Trados) y el amplio espectro de las herramientas informáticas, desde software de OCR hasta software específico para campos como la localización o la traducción audiovisual. En definitiva, es obligatorio estar al tanto de las nuevas tecnologías, ya sea por pasión y especialización personal, o para mejorar ampliamente el trabajo profesional.

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Sin dudas, el tema de la informática aplicada a la traducción es de gran relevancia por muchos factores y un factor no menor, que es imposible de analizar en profundidad en un párrafo, pero que vale la pena mencionar, es el de la promesa constante de muchas agencias de traducción argentinas: «No te preocupes por lo poco que te voy a pagar, en mi agencia vas a aprender a usar Trados y eso lo compensa». Más allá del debate de las agencias, muchos noveles caen en este cuento dado que en casi todas las universidades aprenden muy poco o nada sobre herramientas informáticas, y aquí vale destacar que no se trata de enseñar específicamente un software, sino de introducir a los alumnos al mundo de la informática aplicada a la traducción para que estos luego elijan el camino de la capacitación adicional a la universitaria (incluso muchos pueden ser autodidactas gracias a la enorme cantidad de material instructivo que existe en la web).

Localización. Luego de hablar de las tecnologías, saltamos casi por lógica a la localización. Este es, indudablemente, uno de los campos nuevos más interesantes debido a su amplitud. Los profesionales traductores pueden especializarse en localización de páginas web, en localización de software o en localización de videojuegos que, en los últimos dos años, se ha vuelto en uno de los puntos de interés más grandes para los estudiantes del traductorado público. Aquí, el campo laboral es muy grande, pero requiere de mucha especialización posuniversitaria; no obstante, ya se ha convertido en un área de la traducción que también atrae a muchos traductores públicos de varios años de matriculación.

filTraducción audiovisual. El contacto diario con los estudiantes de la carrera de traductorado público, ya sea en la universidad o en los cursos de traducción audiovisual que dicto en el país, hace que no tenga dudas al decir en que esta es el área de todas las que se separan de la traducción jurídica que más interés genera en los estudiantes y en los traductores noveles. El cine y la televisión son la pasión de muchos, y la indignación constante por la mala calidad que se ve en la pantalla chica y en la grande hace que los jóvenes tengan ganas de sumarse al mundo de profesionales que intentan mejorar la calidad de las traducciones audiovisuales. Por otra parte, la traducción audiovisual abarca, en sí misma, muchas ramas: doblaje, subtitulación, audiodescripción, rehablado, subtitulación para sordos, entre otras. Algunas de estas ramas ya existían en el pasado y algunos traductores públicos trabajaban en ellas, pero la cantidad de profesionales dedicados a esto aumentó exponencialmente (de la mano de un enorme aumento en la cantidad de trabajo en el rubro) y una buena prueba del interés de los matriculados en esta incumbencia es la Comisión de Artes Audiovisuales, que existe en el CTPCBA desde 2009, y que convoca a cientos de asistentes en sus jornadas anuales.

Traducción de videos institucionales. Esto podría estar en el punto anterior, pero lo cierto es que muchos de los traductores públicos que reciben de sus clientes propuestas de traducción de videos institucionales (cada vez más comunes en esta era digital) no han tenido previamente ningún contacto con la traducción audiovisual en sí y, en general, suelen tener que derivar este tipo de trabajos, ya que no implica solo traducir, sino también generar videos finales con los subtítulos incorporados para subir a la web o incluso servir de nexo con empresas de doblaje (y hasta ofrecer ese mismo servicio sumado a la traducción). No obstante, es un área en la que uno se puede preparar para poder así ampliar el abanico de posibilidades laborales, sin adentrarse en el mundo del cine y la televisión. Y es importante tener en cuenta que, gracias a internet, y a algunos de sus servicios como YouTube, y a la necesidad de muchas empresas de estar partícipes en el mundo digital, cada vez más videos llegan a las manos de los traductores profesionales.

Corrección. Si bien esta es un área donde hay muchos profesionales correctores que no son traductores públicos, sino licenciados en letras o solo correctores, en estos últimos diez años se ha visto un creciente interés de los profesionales por la lengua española. Los cursos o carreras de español, por ejemplo en la Fundación Litterae o en el propio CTPCBA, cada vez tienen más traductores entre sus inscriptos. Muchos de ellos utilizan lo aprendido solo para mejorar la calidad de su trabajo, pero otros van más allá y hacen de la corrección, tanto de traducciones como de textos redactados en español, una especialización más dentro de sus posibilidades laborales.

requerimientos-cientificosTraducción literaria y técnico-científica. Para terminar con las especializaciones, hablaremos de una vieja conocida de todos los planes de estudio, y de la traducción, desde su nacimiento como profesión. La traducción literaria ocupa un lugar de importancia en el corazón de muchos traductores públicos, aunque no son muchos los que se dedican a ella profesionalmente. En contraposición, la traducción técnico-científica, en cualesquiera de sus cientos de ramas, es, sin lugar a dudas, el área de la traducción no pública que más tiempo ocupa a gran parte de los traductores públicos desde hace muchísimos años. En muchos casos, como me pasó a mí, la especialización técnica viene sola, pero también hay muchos traductores públicos que desarrollan una pasión por la medicina, por ejemplo, y se anotan en cuanto curso encuentran y leen hasta el hartazgo para convertirse en especialistas. No tengo que explayarme mucho más en esto porque, desde siempre, esta ha sido la rama no jurídica que más adeptos tiene. Todos conocemos a un traductor público especializado en traducción médica, en traducción de ciencias sociales o en traducción de ingeniería.

A mi entender, todo lo antedicho demuestra que la profesión ha cambiado mucho en estos últimos años. Y, por su parte, el CTPCBA acompaña esos cambios dando cabida a muchas de las nuevas especializaciones, tanto desde el seno del propio Colegio, con la Comisión de Traducción Literaria o la Comisión de Recursos Tecnológicos, por ejemplo, como en el aspecto académico, en los cursos, jornadas, encuentros y congresos. Esto hace que la institución esté siempre a la vanguardia y acompañe a los profesionales traductores públicos en su realidad de mercado.

En la universidad, los traductores públicos aprendemos a ser traductores profesionales, por sobre todas las cosas y no tengo ninguna duda de que el traductor público sigue siendo garante de la seguridad jurídica, pero se ha permitido abrirse a otros campos, de lo más diversos, en especial en los últimos quince años. Y esto es, indiscutiblemente, lo más maravilloso que tiene nuestra profesión: poder pasar de un tipo de texto a otro, incluso más de una vez, en un mismo día laboral. En esta carrera, más que en cualquier otra, en la diversidad está la felicidad y la certeza de haber elegido la más hermosa de todas las profesiones.

Damián Santilli

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Mi top 10 de sitios web de «cloud computing» para traductores

[Tiempo estimado de lectura: 13.20 min]

Top 10 de cloud computingPara los que todavía no lo saben, el cloud computing es una nueva rama de la informática que hace algunos años viene cambiando la forma en la que interactuamos con nuestras computadoras. Para definir qué es exactamente, basta con decir que todos aquellos servicios para los cuales antes teníamos que descargar un programa e instalarlo en el sistema operativo para poder usarlo, ahora simplemente requieren que ingresemos a una página web, pongamos nuestro nombre de usuario y contraseña, y ya comencemos a usar un software en línea (en la nube) sin necesidad de tenerlo instalado.

Este tema me apasiona desde 2010, cuando lo presenté en el V Congreso Latinoamericano de Traducción e Interpretación organizado por el CTPCBA, y más de una vez ya seguro me habrán escuchado hablar de esto en algún curso o charla. Y como ustedes saben que me gustan mucho las tablas clasificatorias, decidí tomar este tema que me agrada tanto y regalarles este top 10 con los que yo creo que son los mejores servicios en la nube.

Antes de empezar, aclaro que la lista va con trampa porque, en algunos puestos, agrupé a más de un sitio web dado que estaban muy relacionados entre sí.

10. Protección de la computadora: Virustotal

Como la seguridad es lo más importante para los traductores (o debería serlo), no quiero adentrarme en la lista sin hablar primero de esta excelente herramienta de protección en la nube. Virustotal es un sitio web que nos permite subir un archivo para analizarlo a través de su base de datos de antivirus actualizada. Este servicio es muy útil dado que, en determinadas ocasiones, el antivirus local que tenemos instalado en nuestras computadoras puede ya estar afectado por algún tipo de malware y no detectar nuevas amenazas. Pero al revisar los archivos con este sitio web, este tipo de cosas no pueden ocurrir dado que estaré revisando el material con un sitio externo, en la nube, exento de los problemas con virus que pueda tener en mi máquina.

virustotal

9. Edición de imágenes: Pixlr

Como traductores, es muy frecuente que tengamos que hacer retoques a determinadas imágenes, pues tal vez debamos traducir alguna palabra o, incluso, agregar algún término en una determinada sección de la imagen. Si nos animamos a usar herramientas bien poderosas como Photoshop o Gimp, quizás esta página web no nos sirva tanto. Por el contrario, si son como yo que, en más de una ocasión, se ponen a retocar imágenes con software muy sencillo, pero eficiente, entonces esta web es para ustedes. Pixlr nos ofrece un editor en nube de imágenes que nos permite hacer todo tipo de retoques a las imágenes como cortes, cambios de tamaño, ajustes de color o luz, y obviamente agregados de texto. Es ideal para esas imágenes rebeldes que los OCR no quieren ayudarnos a traducir.

pixlr

8. Gestión de proyectos: Do

No tenemos que ser dueños de una gran agencia de traducción para recibir proyectos que requieran determinada gestión y organización de equipos. Es muy probable que nos haya tocado alguna vez (y si no, seguro nos tocará pronto) trabajar en un proyecto de muchos archivos y muchas palabras en los que necesitamos ponernos en contacto con dos o tres colegas, o incluso más, para poder sacarlo adelante. En esos casos, podemos recurrir al bienaventurado intercambio de mails y dejar todo a la buena voluntad del Señor, pero si nos animamos a más, podemos probar Do.

Este sitio web en líneaDO nos permite crear un proyecto, compartirlo con todas las personas que queramos y usar su interfaz como oficina virtual en la nube, en la que podremos dialogar con todo el equipo de trabajo en tiempo real, compartir proyectos, establecer plazos de trabajo y todo lo que habitualmente se hace en una empresa y que no tenemos cuando estamos trabajando todos desde casa.

7. Conversión de archivos: Zamzar y Online-Convert

Una de las máximas ventajas de todos los servicios en la nube es que, estemos donde estemos, si conocemos estas páginas, podremos salir del apuro más de una vez. Y, al hablar de sitios de conversión de archivos, siempre recuerdo la primera vez que llevé un PowerPoint para dar una de mis clases en la facultad. Después de estar varias horas preparándolo en mi hermoso Office 2007, decidí guardarlo en formato PPTX y llevarlo en un pendrive. Para mi sorpresa, cuando llegué a la sala de informática de la universidad, me di cuenta de que allí solo tenían Office 2003 sin el plugin de reconocimiento de archivos de Office 2007 o superiores instalado. En ese momento, agradecí haber tenido la lucidez suficiente de recordar que existe Zamzar. En dos minutos, convertí mi PPTX en PPT y pude dictar mi clase.

Zamzar

Tanto Zamzar como Online-Convert son dos servicios en la nube fabulosos que nos permiten convertir casi todo tipo de archivos. Podemos convertir archivos de texto, de audio, de imagen, de video y hasta de e-books. En ambos sitios web, el procedimiento es muy sencillo. Solo tenemos que subir el archivo que queremos convertir, seleccionar el formato al cual lo vamos a convertir, cargar una dirección de correo electrónico a la cual nos enviarán el material y luego esperar unos minutos para recibir la conversión. Así, podemos convertir un DOCX a DOC, un PDF a DOC, un JPG a PDF y todo lo que se nos ocurra y necesitemos.

6. Automatización de tareas: IFTTT

Si hay algo que a los traductores nunca nos sobra es tiempo. Y, sumado a eso, hay una característica que casi todos tenemos y es la necesidad de hacer un millón de cosas juntas.

Para aliviar un poco el peso de este karma que llevamos los profesionales de la traducción, podemos probar IFTTT para automatizar algunas de las tareas que hacemos habitualmente en internet. Este sitio web, difícil de definir en poquitas palabras, nos permite crear «recetas» según el comportamiento que tengamos en la red. Es decir, si, por ejemplo, solemos publicar fotos en Facebook directamente desde el teléfono celular y después nos tomamos el trabajo de bajarlas de nuestra biografía (o de nuestros celulares) a la computadora para guardarlas, podemos programar IFTTT para que cada vez que subamos una foto a Facebook la guarde en la nube, por ejemplo en Dropbox. Este es, en pocas palabras, el objetivo principal de este sitio web: relacionar dos servicios (en este ejemplo, Facebook y Dropbox) y hacer en un solo paso dos actividades.

facebook y twitter

Este servicio no tiene límites en cuanto a las recetas que podemos programar, y lo que tiene de interesante es que podemos idear nuestras propias recetas, o bien, ver cuáles son las recetas que crearon otros usuarios y copiarlas.

ifttt-logo

Algunas de las ideas que podemos tomar de IFTTT son estas: combinar Twitter y Facebook para que cada vez que tuiteemos algo esto se publique en nuestra biografía; combinar algún calendario en línea con Facebook para programar saludos de cumpleaños automáticos; recibir un correo electrónico cada vez que se agrega un nuevo e-book gratuito en el top 100 de libros gratuitos de Kindle; actualizar automáticamente la foto de perfil de Twitter cuando la cambiamos en Facebook; recibir un SMS todos los días con el pronóstico del tiempo; programar tuits; agregar los check‑in de Foursquare a Google Calendar; y mucho más.

Como ven, IFTTT es un sitio web que nos permite realizar muchas tareas de forma automática y nos ahorra una gran cantidad de tiempo. Y, antes de pasar al siguiente elemento de la lista, les dejo mi receta favorita: podemos programar IFTTT para que al enviar un mensaje de texto a un número específico se dispare un llamado telefónico a nuestro celular para así escapar de esas charlas o reuniones en las que no queremos estar.

SMS escape

5. Presencia en internet: CvGram, Nubelo y About.me

Unos de los servicios más populares que tenemos en la nube son todos aquellos que nos permiten mejorar nuestra imagen marketinera en la web. En el puesto número cinco, decidí agrupar tres sitios web distintos entre sí que nos permiten hacer tareas interconectadas que se relacionan con cómo nos vendemos como profesionales.

El primero de ellos es CvGram, un excelente sitio web que nos permite crear un CV en línea. Aquí podremos hacer un currículo visual muy impactante que podremos crear desde cero o a través de la información que tengamos registrada en LinkedIn. Se pueden crear cosas muy interesantes con un poquito de creatividad y tiempo para dedicarle al CV. De regalo, les dejo otro sitio web más para hacer esto mismo: CvMkr. Aquí tenemos para elegir muchas plantillas de CV muy bonitas y fáciles de armar.

El segundo de los servicios de esta sección de la clasificación es Nubelo, un sitio web que permite contratar profesionales freelance y también ofrecerse uno mismo. La red está plagada de diseñadores, programadores y otros profesionales freelance más conocidos que los traductores, pero eso no es más que una ventaja para los que decidan incorporarse a ella.

Por último, el superconocido About.me. No podía dejar de mencionarlo porque es uno de los servicios en nube más lindos que existen. About.me es una página web que nos permite crear nuestro propio sitio web personal con solo cargar una foto de fondo, colocar una pequeña biodata y vincular todas las redes sociales y blogs en los cuales aparezcamos. Se pueden crear cosas muy lindas sin invertir un peso en nuestra página personal, y es un servicio que lo utiliza mucha gente, no solo aquellos que no quieren/pueden tener un sitio web personal.

aboutme

4. Suite ofimática: Zoho Office Suite

Sí, ya sé, todos usan Google Drive u Office 365, ¿pero y si los dejáramos de usar? ¿Por capricho? No, simplemente porque Zoho es muchísimo mejor. Esta suite de ofimática en línea —que existe desde antes de Google Docs— es maravillosa y muy completa. Solo para hacer hincapié en uno de los elementos, Zoho Writer cuenta con muchísimas más opciones de edición que sus rivales de Google y de Office. De hecho, tiene poco que envidiarle a las versiones de escritorio del Microsoft Word. Además de lo antedicho, está bien claro que es importante no utilizar solo los servicios de un único proveedor (Google, por ejemplo) porque le estamos dando cada vez más poder y control sobre todo lo que hacemos en internet. Anímense a probar Zoho y van a ver que no lo cambian más.

Zoho

3. Memorias de traducción: Wordfast Anywhere

Wordfast es una de las empresas líderes del mercado de las memorias de traducción y, entre su variada oferta de productos, aparece Wordfast Anywhere. Se podría decir que este software en línea es una versión reducida del Wordfast Pro que nos permite cargar documentos y memorias de traducción en la nube.

Como ya mencionamos antes para el caso de Zamzar, este es un servicio muy bueno para todos los que llevamos nuestras traducciones encima (física o virtualmente) y necesitamos corregir alguna cosa o terminar con alguna traducción en una computadora que no es la nuestra. Por otra parte, esta herramienta es muy buena también para todos aquellos que están dando sus primeros pasos en el mundo de las memorias de traducción y quieren aprender a utilizarlas.

A diferencia del Google Translator Toolkit, que es una de las malévolas herramientas que tiene Google para mejorar su sistema de traducción automática y para robarnos información privada, todo lo que subamos al Wordfast Anywhere se mantiene estrictamente confidencial. Aquí pueden leer los términos y condiciones en detalle.

Con respecto a los límites, esta memoria de traducción en línea nos pone un total de 10 documentos como límite, aunque, una vez terminada una traducción, podemos borrarla y seguir siempre con un máximo de diez al mismo tiempo y se pueden cargar documentos de hasta 2 MB de tamaño. En cuanto a las memorias de traducción, podemos tener hasta un millón de segmentos por cuenta y cien mil términos en las bases de datos terminológicas.

Lo antedicho demuestra las poquísimas limitaciones que existen en la nube. Este servicio deja bien en claro que hay muy pocas cosas que no podemos hacer con solo una conexión a internet y algunos usuarios y contraseñas.

2. Control de calidad: Stilus

Este maravilloso sitio web de control de calidad es uno de mis sitios web favoritos desde hace mucho tiempo. Stilus nos ofrece la posibilidad de corregir documentos en línea a través de su corrector ortográfico y estilístico que utiliza los manuales de la Real Academia Española y algunos otros muy conocidos, como los de José Martínez de Sousa, para hacer las correcciones.

Es sabido que cuando corregimos cosas dentro de Microsoft Word lo que estamos usando es un diccionario perteneciente a Microsoft, el cual dista mucho de estar al día con la norma española. Allí es cuando cobra mucha más importancia Stilus dado que nos corrige los textos y nos marca errores y brinda sugerencias extraídas de, por ejemplo, la nueva Ortografía de 2010, el Diccionario panhispánico de dudas, la Ortografía y ortotipografía del español actual de 2004 y el Vademécum: diccionario de dudas del español en línea de la Fundéu.

stilus

Lo único criticable de este sistema es su precio. Con la versión gratuita podemos revisar solo 5000 palabras por mes, lo cual es muy poco si lo queremos usar habitualmente para nuestras traducciones. Es decir, no nos queda otra que pagar la versión Gold (30 euros por año) o la versión Platinum (60 euros por año). Pero cada uno deberá evaluar cuán útil le pueda a llegar a ser el sitio web, y con cuanta frecuencia lo utilizarán, para decidir si paga o no por una versión con menos restricciones de palabras.

1. Almacenamiento de archivos: Dropbox, Megacloud y Box

En el primer puesto del ránking, como era de esperar, está el mejor servicio que existe en la nube: Dropbox. ¿Qué decir de nuevo sobre este servicio? Pues no mucho, solo que, si todavía no tenemos nuestra cuenta en la gran cajita feliz, no dejemos de tenerla.

Dropbox

Como ya saben, Dropbox es un servicio en línea que nos permite almacenar hasta 2 GB de archivos de todo tipo y que, si tenemos conexión a internet mientras estamos trabajando en un archivo que está en la carpeta de Dropbox, este se mantendrá actualizado constantemente en nuestra cuenta en la web. De esta manera, si trabajamos con una computadora de escritorio y se nos corta la luz, podemos tomar la laptop, o lo que sea, y continuar con el trabajo desde cualquier lugar que tenga conexión a internet. Además, si hacemos algunos trucos interesantes y sencillos, podemos llevar nuestra casilla de Dropbox hasta 16 GB gratis. Además, si queremos hasta 100 GB, por 100 dólares al año los podemos obtener. Esto dependerá de las necesidades de cada uno.

En este puesto número uno, también incluí a dos hermanitos menores de Dropbox. El primero de ellos es Megacloud. Este excelente servicio nos ofrece 8 GB de forma gratuita para almacenar todo lo que queramos, así que podemos sumarlo al espacio que tengamos en Dropbox como para sumar gigabytes para hacer backup de nuestros archivos importantes.

Y el segundo de los hermanitos es Box. Esta empresa, de original nombre, nos ofrece 5 GB de forma gratuita para almacenar archivos en la nube. Pero además, tiene una opción muy interesante que es el Box for Outlook. Este servicio en la nube se integra al Microsoft Outlook y nos permite adjuntar archivos de cualquier tamaño que tengamos en nuestra cuenta de Box a los correos electrónicos. El proceso al enviar el e‑mail es el mismo que el de adjuntar cualquier archivo con la salvedad de que al receptor no le llegará un archivo adjunto, sino un enlace de descarga para así obtener ese archivo pesado que deseamos enviar por correo.

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Hasta aquí el ránking, pero antes de despedirnos, y como siempre, en Tradugeek les damos algo de yapa. Y como agregado a este top 10, les dejamos el sitio web Calm.com. Este fabuloso sistema en la nube nos ayuda a relajarnos después de un arduo y extenso día de traducción. Pueden escuchar música para descansar basada en sonidos de la naturaleza e incluso hacer un recorrido guiado de 20 minutos para una relajación más profunda. Imperdible.

Damián Santilli

 
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Publicado por en mayo 30, 2013 en Cloud computing, Top 10

 

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